Hasta pronto...

La Universidad Católica  - (Andrés Bello)  que yo recuerdo era para mí un  significado de felicidad total en mi niñez. Allí yo tenía la oportunidad de estar con Papá.

Por las mañanas se iba a la Universidad Central de Venezuela, a su Escuela de Bioanalisis, luego volvía a casa a almorzar y como buen español a echar su merecida siesta. Él apenas podía cerrar un ojo, si yo le dejeba, porque como buen hijo de filósofo, yo siempre tenía muchas preguntas que hacer.

Papá, qué es esto de la vida? Papá por qué estamos aquí?  Papá quién es Dios? Qué es Dios? Qué somos? Cómo es la tierra? Por qué estamos pegados a la tierra y no nos caemos?

Esas preguntas ya con 6 añitos...

 

Lo que más me gustaba de mi papá era que siempre había una respuesta para todo. No importaba lo rebuscada que fuera la pregunta.

Luego llegaba la tarde y papá me llevaba a la Universidad Católica, llegábamos al estacionamiento de arriba, me encantaba porque en ese parking siempre parecía que estaba todo muy organizado, limpio, el cesped bien cortado, muy verde,  algunos arbustos con flores púrpura (nunca he sido bueno para los nombres de las flores)  y  lo más importante, que siempre había plazas de estacionamiento.

 

Papá siempre hacía una broma y me decía: - tú y yo podemos estacionar aquí porque somos especiales, los niñatos que vienen a mi clase no pueden aparcar aquí, tienen que buscarse la vida en otro lugar, ja ja ja,  (yo me reía sin entender).

 Siempre hacía bromas de sus alumnos, muy irónicas pero con mucha bondad de por medio.

 

Y luegoooo llegabamos a mi lugar favorito, porque allí estaba Papafrita. No puedo recordar la primera vez que vi a Neira, creo que ella siempre ha estado en mi vida.

 La sensación de esa oficina, es esa luz resplandesciente que es Neira Linares, nunca he conocido a nadie que tenga tanto amor para dar. Era como una hermana grande que conocía de toda la vida.

También podía hacer todo lo que quería con Neira, preguntarle mil cosas, darle mil besos, tirarle de su pelo moreno, ayudarle a arreglar papeles, desencajarle sus gafas, y sabía que  en aquel parque de diversiones  de gente adulta, Neira era mi zona de confort donde podía volver si me sentía raro.

En  esa misma oficina, detrás de una puerta grande que siempre se cerraba y abría casi continuamente,  había una señora  a la que todos tenían mucho miedo, cosa que a mí,  me extrañaba muchísimo, porque cada vez que yo entraba allí, lo único que recibía era amor, abrazos y besos, hasta me regalaba caramelos y seguro que alguna vez chocolates.

Neira me dijo dónde se encontraba papá...no sé,  algún número 11A o 1B, o algo así, en el piso 3 o 2, no me acuerdo.

 

Así que  fui a buscarle porque quería comprarme uno de los tequeños que había en la cantina que eran gigantes (y necesitaba 5 bolívares). 

 

La Universidad Católica era tan familiar para mí, que de repente me encontraba a tíos míos por todas partes en los pasillos... hermanos de papá que siempre iban a casa, por ejemplo el tío Tarcisio. Que me daba unos pellizcos super duros en el cachete, y siempre me preguntaba si me portaba bien...

Ese día cuando subí a buscar a papá a su salón de clases me  encontré con muchos de ustedes, un mar de caras, y toooooodoooooossss me parecían, tan interesantes, tan inteligentes con vuestras gafitas de los 90,  que era como estar en la serie “Beverly Hills 90210“.

Así, que me senté al lado de papá a escuchar lo que decía y tratar de enterderlo.

No sé, pero creo que las clases de mi papá eran lo máximo porque todoossss estaban con esos ojos pelados como platos, estaban hablando del por qué masticar hojas de coca al subir el Machupichu???...

No sabía ni que coño era una hoja de coca y mucho menos el Machupichu.

 

Desde el pupitre en el que me encontraba al lado de papá...veía que había muchas niñas guapas, que me sonreían, me guiñaban el ojo, ji ji ji, era una sensación de dulzura, vergüenza, amor y ternura a la vez.

Así, que en medio de la clase yo me fui acercando, conocí a María Fernanda (ese nombre siempre me encantó) una melena preciosa, parecía una modelo de catálogo...Así son las mujeres venezolanas, exhuberantes como ella...

También se presentó Lexibel, bellísima, con sus dos coletillas de clineja que finalizaban con una flor margarita, fue mi confidente por mucho tiempo y yo también conocí sus secretos de amor que ya en otro relato hablaremos de eso…

Y entre todas ellas la más dulce, amorosa, divina, chistosa (fue amor a primera vista) y adivinen que?, se llamaba nada mas y nada menos ...Julieta...yo definitivamente podía ser su Romeo (luego con los años descubrimos que las chicas no eran lo mío). Aparte de todos esas cualidades que tenía Julieta, estaba una que era la mejor ya que jugaba juegos de computadora como yo.

Con el tiempo hasta tuvimos nuestra primera cita en casa, para jugar  „Indiana Jones y la Atlántida perdida“... y nuestra gran cena: ...dos helados "tío rico"...

 

Yo me enamoré de la Católica y  toda su gente. 

¡Era mágica!

 

También voy a hablar de los chicos de los que me acuerdo ahora mismo al escribir:

 Había un osito cariñoso al que yo quería mucho, era muy dulce y grandote se llamaba Arturo, mi papá le decía: Artururo... luego estaba José Ramón, al que varias veces vi en mi casa, hablando con papá, conversaciones extensassssss de temas que yo no entendía.

José Ramón me parecía uno de los chicos más guapos, yo aun no sabía nada sobre mí, pero esa era la sensación que tenía con tan pocos añoos, luego Pedro que me parecía muy serio e intelectual, y la novia que tenía (que no me acuerdo de su  nombre) solo sé que ella fumaba mucho...

Es imposible no hablar de mi querido hermano Virgilio.

Virgilio era para mí como Brutus de Popeye, pero bonachón, Virgilio al igual que José Ramón se instalaban en conversaciones extensas sobre Platón, Aristóteles, Santo Tomás, San Agustín.... DIOS....me daba un poquillo de celos, porque yo no sabía quienes eran esas personas y también quería entender y participar.

Virgilio y José Ramón fueron sus dos pupilos y en casa siempre hubo mucho cariño para ellos, eran como otros hermanos...

 

También me acuerdo de mi querida Kioto cuando me dijo su nombre por primera vez , yo no dejaba de pensar en edificios gigantes y todo muy high tech..

Kioto tenía una energía y pasión  que parecía una animadora de televisión cuando la escuchaba.

Más tarde, en la noche había más clases, al parecer mi grupo favorito eran los de 1°... luego papá iba a otra clase los de 5°, de allí me acuerdo de Patricia...

Yo nunca entendí porque Patricia estaba prácticamente sola en su clase (eran solo 3)...papá me decía que porque era la más inteligente...

Que los de la clase donde estaba Virgilio no sabían nada...

Papá decía:  pues hijo yo la verdad tampoco sé que hace Patricia aquí...

 

Pero Kike , al final uno estudia porque le apasiona y le gusta algo y eso es lo más importante, yo espero que cuando tú crezcas, hagas algo porque lo quieres hacer con el corazón...y nada más...

 

No te preocupes ya lo entenderás...

 

 Y a todos ustedes los que pasaron por nuestra vida, les vengo a dejar 4 palabras muy importantes. Las 4 bases de vuestros 5 o 4 años de Filosofía, que como diría papá, seguro que no sirvieron para nada...

 

Recuerden que para conseguir la FELICIDAD debemos abrazar estas virtudes:

 

JUSTICIA ,PRUDENCIA, TEMPLANZA y  FORTALEZA.

 

Gracias por haber estado en nuestra vida, LEOVIGILDO los llevará siempre con él allí donde vaya...

 

Los abrazo fuerte, celebremos su vida, no estemos tristes, nos ha dejado mucho y eso quedará para siempre. Recuerden que el „alma“ es inmortal...

JUSTICIA


Era un día como cualquiera en el Colegio San Agustín del Paraíso. Por fin había llegado a 5° año de Bachillerato, en Venezuela este sería el último año para después ir a la Universidad. Parecía que el tiempo había pasado volando, recuerdo como si fuera ayer cuando papá me llevaba al Colegio de pequeño, y después se iba a la Universidad Central de Venezuela (UCV). Mientras me llevaba al colegio que quedaba a 5 minutos caminando de nuestro primer hogar, papá me tiraba de los brazos y así yo podía dar brincos gigantes, como me gustaba cuando era él quien me acompañaba, porque yo lo único que hacía  en esos 5 o 10 minutos era reír a muerte. 

 

El tiempo había pasado,  y ya yo no era aquel pequeñín que su padre le hacía pegar saltos gigantes. Ya casi había pasado en altura a mi padre.  En 5° año ya todos estábamos bastante cansados de estar allí, sobretodo porque muchos llevábamos 14 años yendo a ese mismo Colegio, cosa que ahora recuerdo como años realmente hermosos de mi vida, pero en aquel entonces con 17, quería romper aquellas paredes y conocer el mundo que nos esperaba afuera. Tan fastidioso era ya, que el último año todos estudiamos lo menos posible, las risas en clase eran más importantes, o nuestras propias telenovelas. 

 

Una mañana entró la subdirectora y un compañero al que todos llamábamos “Pollito” hizo una broma que todos nos partimos de risa. La subdirectora era muy pequeñita, no llegaría a 1,50 metros de estatura y el graciosillo de “Pollito” había hecho un comentario por debajo:

 - Se escapó un peatón de la maqueta... 

 Creo que nunca me había reído tanto en la vida, solo los que estábamos detrás escuchamos el chiste, y nos reímos a carcajadas. 

 En ese momento estábamos en la clase del Profesor Carreño, la subdirectora había entrado a darle un recado y el muy cabrón que siempre nos tenía mucha manía, se dio cuenta que nos estábamos riendo a carcajada limpia. 

 

En unos segundos con sus ojos de fuego, el profesor Carreño nos miró a mí y a Gerardi; y nos dijo: 

 -WEISS Y GARCIA!, -cuando se vaya la profesora, ¡me van a decir de qué se estaban riendo!... 

 Nos quedamos como HIELO, cagaditos de miedo, porque Carreño era malo,malísimo. 

 Entonces Gerardi me dice:

-Enrique, lo que le vamos a decir es que nos tiramos un pedo, y que de eso nos estábamos riendo... 

 -¿¿Que??

 -¿Qué nos tiramos un pedo?... 

 Yo en mi cabeza pensé, no, ni de coña, yo no voy a decir que me tiré un pedo, que asco...

 Gerardi me dijo: 

-Enrique en serio, di eso...

 Carreño:

-¿AJA!, de qué se estaban riendo?...

 Gerardi:

-Bueno, yo me estaba riendo de que por aquí detrás se echaron un pedo y olía fatal y pues me dio risa...

 Carreño:

-¿Y USTED GARCÍA?

 -SE ESTABA RIENDO DE LA PROFESORA (¿A QUE SÍ?) – y puso una cara como de complicidad engañosa para que yo cayera ...y caí...

 Kike:

-Sí.. profe, hahaha, pero es que...

 Carreño:

-EXPULSADO...

 -Recoge tus cosas que te vas de clases...

 

Era más o menos la última hora, y el idiota de Carreño que tenía ganas de expulsarme desde hace tiempo ,porque al fin y al cabo yo era muy mariquita, había logrado su cometido, (este era un Colegio muy homófobo). Lo cierto,  es (y debo hacer un paréntesis antes de seguir esta historia) que en este Colegio siempre se había hablado de mi condición sexual porque yo lo tenía muy asumido y al parecer esto en un Colegio de curas como el San Agustín, era un problema. 

 Allí había un director que por educación le voy a cambiar el nombre, vamos a ponerle MONTEVERDE... Monteverde era español como mi padre, y sabía que Leovigildo era un exdominico que había metido a su hijo en donde los agustinos, además  había muchos agustinos que eran colegas de papá en la Católica; por ejemplo, estaba el queridísimo Rafael del Pozo (seudónimo para guardar el anonimato) que cuando sucedió esta historia ya no trabajaba en el San Agustín.  

 

Monteverde no era Santo de mi devoción, ni yo de la suya. Él ya le había hecho varios comentarios a mi padre de mi forma de hablar y de expresarme. Pero claro, yo con una beca dentro del colegio y con un padre ex-sacerdote, esto me daba un poco el caché de poder tener toda la pluma del mundo sí quería. 

 Yo, me salvé un poco de la homofobia de Monteverde, pero otros compañeros no tuvieron la misma suerte. En fin…

 

La historia sigue cuando Carreño me envía a la Dirección donde me esperaba Monteverde. 

 No saben la cara que puso Monteverde cuando me vio allí, se lleno de placer... (por fin cayó la mariquita esta) . Ya tenía una excusa para poder expulsarme!, ---claro, a mí me querían expulsar por la pluma que yo tenía, pero como yo ,más o menos , tenía buenas notas, o notas pasables y las únicas materias que  suspendía  era matemática y física, (sí hijos , si, en casa del herrero cuchillo de palo) ...matemática, porque las clases las daba el mismo Monteverde- y como nos queríamos tanto…- y física,  pues porque era un coñazo ,no creía que me sirviera para nada saber a que velocidad va un hombre a la luna, se saca un moco y vuelve… 

Yo quería estudiar Arte o Historia, pero pues estaba en un país machista. Me tocaba estudiar esto, en un colegio de Ciencias, porque si no me moriría de hambre o esa es la mentalidad del colectivo.

 

Así que entré a la ofi de Monteverde que era el director, para que me expulsara. Le conté lo que había pasado, esperando que tuviera un poco de compasión… (yo en ese momento era bastante inocente y no sabía de todo esto que les estoy contando, la homofobia en el San Agustín y de Monteverde, todo esto lo descubrí después, con relatos de otros maestros, compañeros y mi padre).  Al parecer Monteverde le sudaba el pito, lo que yo tuviera que contar o si había hecho el chiste de la sub-directora o no… A él lo único que le importaba es que, con una expulsión en la lista, solo me quedarían dos expulsiones más para poder estar definitivamente FUERA del Colegio... así que como babeándose de emoción, firmó la expulsión, me dió una palmada en el hombro (que después se habrá limpiado las manos, por el miedo que le daba que se le contagiara mi mariconerismo) y me ha dicho, anda, te vas pa´casa, y pasado mañana que venga tu representante. 

 

Le supliqué, le pedí y le rogué que me escuchara, que yo no había hecho ninguna broma...

 MONTEVERVE:  -si no la haz hecho tú, dinos quien la ha hecho...

 KIKE: - ¿Pero, yo no quiero acusar a mis compañeros?

 MONTEVERDE: -ENTONCES TE VAS...

 No me dejo ni hablar, ahí me dejo con la palabra en la boca…

 Por un momento me quedé pensando en las escaleras del primer piso de bachillerato, ahí al lado de una pared que era como de unos rectángulos largos de metal, largos y grises como columnas delgadas, juntos uno detrás de otros formaba una pared, eran como tubos rectangulares largos, que formaban las paredes al lado de las escaleras. Ahí mismo bajando desde el primer piso se encontraba la puerta oficial de la salida del colegio, por ahí solo entraban y salían profesores, alumnos con enfermedad, padres que venían por alguna “emergencia” … o, los expulsados...me tocó presentar mi papel firmado por Monteverde con las letras rojas. Para que me dejaran salir, ese mismo papel, lo tenía que traer firmado por mi representate dos días después... al día siguiente no podía venir al colegio. 

 

 

Me fui a casa, no podía dejar de pensar, como coño se lo decía a Papá, mi mamá no me preocupaba, Mamá era súper benevolente conmigo, pero con Papá me daba mucha vergüenza…

 IMAGÍNENSE!:, EXPULSADO DEL COLEGIO! eso era como ir directo a la horca, o ingresado en la cárcel por un DELITO, Delito de los graves, con el cartel de ex presidiario...

Sí, sí, así mismo como cuando te sacan la fotico antes de entregar tu ropa y tus accesorios y pasar tu vida entre rejas... 

Aquí era un día de expulsión, y era una vergüenza cuando llevas tu vida en un colegio católico y donde lo único que importa es él que dirán. Qué le dirían a la pobre Berta las señoras en la planta baja de nuestro edificio: ¡Berta! ¿botaron a tu hijo del colegio?.

 

Pasó la tarde y yo pensativo no decía nada, llegó la novela de las nueve y ya sabes que entonces te queda una hora para irte a dormir...

Coño, llegó la Novela de las diez...a acostarse, …y yo nunca dije nada, ...

Cuando amaneció, me levante con una idea … “PLIM” (sonido cuando se te enciende un bombillo)

 

No diría nada, iría a suplicarle a Monteverde que me diera una oportunidad...

 

Así que llegué al colegio, con mi uniforme planchadito y mi carita de llanerito gay regañado… entré a la oficina antes que sonara el timbre de las 7 de la mañana y  me planté ahí con mi camisa beige y mis pantaloncitos azules, listo para entrar a clases...


Kike: -Monteverde...

MONTEVERDE: -PERO QUE COÑO HACES TÚ AQUÍ, TÚ ESTÁS EXPULSADO...

TÉ VAS

Kike: -Pero...

MONTEVERDE: -Vas a decir quién hizo la broma?

Kike: -no, por qué debería hacer eso?

MONTEVERDE: -Mañana si quieres, que venga tu representante… té  vas...

  

Ni me dejo hablar, me acompañó a la salida él mismo, me tiró del brazo súper fuerte, y me echó de un empujón hacia la puerta … 

 

Me sentí frustrado, y comencé a llorar. Allí en las oficinas que estaban en la entrada del colegio, tenía una amiga que me quería mucho, era un amor porque decía que  era muy amable con ella. No me acuerdo de su nombre, vamos a ponerle Sabrina, ella era la que trabajaba en la ventanilla de cobros, era la administradora del colegio. Se acercó a mí y me dijo que entrara a la oficina, le conté lo que había pasado... y yo con mil lágrimas en los ojos, le dije que no había dicho nada en casa porque no quería que papá se sintiera decepcionado de mí... 

 

SABRINA: -no te preocupes Kike, llama a tu papá, toma, coge el teléfono...

 

Me acercó el teléfono de la oficina y llamé a papá…

 

Papá aún no se había ido a la Central, así que vino en un momento al Colegio. Enseguida estaba allí con su chaquetica marrón, su camisa blanca con cuadros claros, sus pantalones que los tenía en todos los tonos marrones que existían, y sus zapaticos negros que parecían de hace varios años (cuando me mudé a España y estudié en la Universidad de la Laguna, pude ver a miles de versiones papá en otros profesores, nuestro querido “musiú” españolito que había sido siempre tan único en Venezuela, en la madre patria había montones de “Leos”) …

 

Rápidamente le conté lo que había pasado. Le expliqué lo de la broma, que no la había hecho yo, que incluso me había acercado a pedirle disculpas a la subdirectora del Colegio esa mañana en las oficinas, ella me dijo que lo tenía que arreglar con Monteverde. 

Le conté que Monteverde me pedía que yo acusara a mis compañeros...

 

Mi padre se quedó pensando...

 

Y me dijo… vente conmigo...

 

Dimos unos pasos hacia la GRAN OFICINA la del padre Matier. Allí adentro estaba Matier, todo un Manager, en ese lugar que antes había sido del querido Rafael del Pozo. 

El padre Matier era el representante número uno del Colegio San Agustín, era la autoridad máxima en aquel momento. Amigo de Leovigildo, y colega de la católica. Matier escuchó lo que yo tenía que decir...le expliqué sobre la broma, que nos reímos y que yo al final he pedido disculpas, pero que es injusto y exagerado ser expulsado por algo que no he hecho, pareciera haber algo más detrás…

 

 MATIER:

-Enrique, pues muy fácil, dinos cual de tus compañeros hizo el bendito chiste y todo resuelto...

 Papá se levanto y le dio un golpetón al escritorio del padre Matier y dijo:


 LEO: -mi hijo NO va acusar a nadie, Enrique recoge tus cosas que te vas expulsado… (me miró fijamente, como diciéndome: ¿de acuerdo?) se levantó y me levanté de la silla…

 

Este es un momento que nunca olvidaré en mi vida, una lección de AMOR, LEALTAD, AMISTAD Y COMPAÑERISMO…

 Matier parecía más chorreado de lo que yo estaba cuando Carreño dijo EXPULSADO...

 Se levantó de la mesa y le pidió disculpas a Leo... 

 

MATIER: -Espera Leo, déjame ver como resuelvo, deja a Enrique aquí y deja esto en mis manos.

Papá miró muy seriamente a Matier, se acercó a mi, me abrazó y me dijo:

LEO: - Quédate tranquilo, pero tú no acuses a nadie, que si esto no se resuelve te vienes a  casa. 

Me dió un beso y se fue a su queridísima Universidad Central a la que yo iría en menos de unos pocos meses


MATIER me llevó a la oficina de planificación y evaluación, lo que no sabia MATIER es que la profesora encargada de ese departamento era una de mis profesoras favoritas. 

 

Juntos entramos a la ofi y le dijo:

 

MATIER: - necesito que resuelvas esto, que sé que sabes como hacerlo...

 

Allí me senté, con alguien que para mí fue como un hada madrina durante los dos últimos años en el San Agustín.  Gracia se llamaba. Todos los alumnos le tenían miedo, porque tenía un carácter muy fuerte y también era símbolo  de autoridad, era además profesora de mi asignatura favorita Dibujo Técnico. Ella me tenia mucho cariño, supongo que por las notas que yo le sacaba… y tengo que decirlo, por mi carácter maricón. 

Gracia era de esas mujeres encantadoras y fuertes que en cada esquina tienen un mejor amigo gay. Así que cuando ella veía a un pequeñín (ni tan pequeño) en el colegio con un poquito de pluma, ya éste se hacia su favorito. 

 

¡Me gané su cariño y su respeto bien merecido, adoraba su clase!...

 

Me miró de frente, con amor y complicidad, y después de contarle lo que había pasado me preguntó: ¿quien había hecho la broma? ¿Le pregunte si aun podía confiar en ella?... y me miró…como diciendo... 

 

¿tu que crees?... 

 

Le conté todo…

 

GRACIA: -Dame 1 hora, no te muevas de esta oficina, ponte a jugar, a estudiar… a lo que te dé la gana... y espero que no te vuelvas a meter en ningún lio después de esto…

Gracia se fue rápidamente a los laboratorios, el salón se encontraba en prácticas científicas. Estaba dividido en dos, algunos alumnos estaban en el laboratorio de química y los otros en el de biología... GRACIA entró con esa fuerza, como entraba siempre, y dio el mismo sermón dos veces en cada laboratorio:

 

GRACIA: -Buenos días…

 

-Yo sinceramente estoy desconcertada y no entiendo como ustedes pueden ser tan malos compañeros…

 

-Ahí arriba está Enrique, que me perdone… -COMO UN PENDEJO-, que no quiere decir ni aunque le torturen quien ha sido el graciosito que hizo la broma...entonces como yo sé que a ustedes les queda un poquiiiiitooooo de empatía… y que tal vez que no son tan canallas como creo que son, …

 

-Pues los jovencitos que hicieron la broma van a pasar VOLUNTARIAMENTE por mi oficina, nadie los va a acusar porque ustedes VAN A VENIR SOLITOS…

 

 -Y esos que fueron, … SE VAN A IR EXPULSADOS…

 

 -Tienen una hora para ponerse de acuerdo…

 

Así como por arte de magia y con ese discurso tan potente, mis queridos Pollito y Johnny se levantaron… y acudieron a la oficina de Gracia

 

Los chicos me dieron un abrazo y me agradecieron por no haber dicho nada, de la noche a la mañana, me convertí en un héroe y me fui hasta ganando el respeto de compañeros que en algún momento hasta me hacían Bullying…

  

La lección de lealtad que me dio mi padre ese día fue maravillosa...

 

a Gracia nunca la olvidé, ella fue una de esas hadas madrina que se te presenta en la vida…

Cuadro de Recuerdos

José Ramón Acosta


Q.E.P.D Leovigildo Garcia tuviste nombre de Rey y fuiste la persona más sabia que he conocido en mi vida. Me imagino que a esta hora estarás conversando con Santo Tomas en latín fluido. Aristóteles lo dejas para más tarde.

Julieta Ramos


No tengo suficientes palabras para expresar cuánto quise a Leo y cuánto lo querré siempre, cuánto extrañaré la presencia en este mundo de ser tan formidable, adorable, puro, sabio, comprensivo, cariñoso. El ser más admirable que he tenido la fortuna de conocer. Agradeceré siempre el privilegio de haber compartido y aprendido de él en clases, y disfrutado de su alegre y confortable compañía en las reuniones en su casa con mi adorado Kike Garcia Bello (te abrazo fuerte mi Kike, te acompaño en esta difícil despedida). QEPD nuestro queridísimo Leo


Oscar Reyes Matute


Fue uno de nuestros más queridos profesores, nos dio rigor, disciplina, y nos enseñó a sonreír mientras leíamos patrística, nos enseñó a no tenerle miedo a los clásicos, a leerlos en el latín original...

Yadelfi Pineda


El gran Leovigildo, ilustre profesional. Excelente persona, maestro, profesor, instructor, orientador, amigo, familia, hijo, hermano, compañero, confidente, esposo, padre; con una calidad humana inigualable, un personaje ejemplar digno de admiración y respeto; difícil de olvidar su cordial trato, servicial, amable, cariñoso, respetuoso, correcto y también sus reprensiones de vez en cuando, eso sí, con mucha autoridad y seriedad. Estar con Leo era sentirse seguro, confiado, representado. Imposible olvidar todo lo que a su lado compartimos; anécdotas, experiencias, enseñanzas...Hoy doy gracias a Dios por su partida terrenal a ese mejor lugar ( la presencia del Señor ) y por haberme permitido tenerlo en mi familia, agradecida.  Tía, Kike, sólo me resta decirles que los quiero mucho y que Dios les dé fortaleza y paz para  continuar los caminos de la vida. Siempre  estará entre nosotros en nuestros recuerdos. Bendiciones.

Neira Linares


Hoy retornó a la fuente divina con Dios y ancestros, un gran hombre, un amoroso esposo, un amado padre, un gran amigo, un profesor único, un filósofo, amable, sabio, humilde, entre tantas nobles características que lo mostraron a los que por el tiempo que correspondía, transitamos en vagón del tren de su vida.
Hoy 29 de enero del 2021, honrando su memoria, agradezco su presencia en mi vida, gracias por tu sabias palabras, escucha activa sin juicios, sin máscaras, con tanto amor y sabiduría filosófica. GRACIAS Leovigildo García, Gracias.

Johana Guerrero


Q.E.P.D Querido tío, siempre te recordare, fue un honor compartir cada momento contigo, eras un hermoso caballero, gracias por todas tus enseñanzas, por ese cariño tan hermoso y sincero que siempre me diste. ❤

Salvatore Maldera


Sería imposible contar la cantidad de recuerdos que tengo del señor Leo, tampoco lo intento porque prefiero perderme en ellos cuando de uno la mente me lleva al otro, tantas palabras sabias, reflexiones, miradas e incluso actitudes que sin haber sido su alumno fue un maestro para mí, y lo seguirá siendo, es algo que he asumido desde hace décadas ante el pensamiento filosófico, la lógica y, hasta en esas pequeñas cápsulas de sabiduría que soltaba en momentos cotidianos que atesoro en mis recuerdos. Señor Leo, eterno, su voz sigue resonando en mí y así lo será siempre.

Aramys Forero


Querido Leovigildo
Te conocí poco pero te recuerdo sentado en el sillón de tu casa, luminosa, tranquila. Te recuerdo feliz. Cuando mi querido kike me contó la historia se tu vida aluciné, que bonita vida y que gran corazón. Recuerdo el cariño con el que me trataste sin apenas conocerme, a mi y a mi madre.
Que brille para ti luz perpetua. Una estrella más en el cielo. Te echaremos de menos.

Jan Nowatschin


Einige Dinosaurier hinterlassen Spuren, die bleiben

 

Leider war ich nur ein einziges Mal vor zehn Jahren in Venezuela – ein paradiesisches Land. Gemeinsam mit Kike verbrachte ich zwei Wochen in Caracas bei Leo und Berta. Leo war über 80, aber sein wacher Geist, seine Neugier, seine Offenheit und auch seine Gelassenheit beeindruckten mich sofort. Plötzlich funkelten seine Augen, schon verschwand er im Arbeitszimmer, kramte aus Büchern und Papieren eine lange Rolle hervor, war gleich wieder bei uns, setzte sich flink und gelenkig auf den Fußboden und entrollte die drei Teile eines alten Drucks des „Gartens der Lüste“ von Hieronymus Bosch. Wie eine Landkarte des Lebens erklärte er uns die eigenartigen Wesen, Früchte und Szenen in dieser fantastischen Welt. Lange redeten wir über Anfang und Ende, Oben und Unten, Zeit und Raum, Sünde und Zufall, Sinn und Unsinn. Wie wunderbar! Einige Dinosaurier hinterlassen Spuren, die bleiben – Leovigildo ist einer von ihnen.

Gisela Kruchen


Recuerdo el año 1.988. Pasaba unas semanas en casa de mi hija Christine y su familia en Buenos Aires. Una vez presente en Sudamérica quisiera irme a Caracas dónde habitaba el amigo inolvidable quien había conocido en Alemania: Leovigildo.
El me sacaba en el aeropuerto para llevarme a su casa, dónde conocí a la amable Berta, su esposa, y al pequeño Kike. Pasábamos juntos unos días llenos de alegría que no voy a olvidar jamás.
Conocí a Leovigildo desde Alemania y también pasábamos
tiempos en España, dónde mi marido sacó imágenes para una película suya. Antes de haberle conocido no entendí ni una palabra de lengua castellana.
Pero gracias a Leovigildo empezaba a aprender este idioma que me gusta tanto. Leovigildo era un gran motivador, un profesor estupendo y un amigo amable también para mis hijos.
Personajes cómo él no se encuentra muchos en la vida.
Berta me decía una palabra para grabarse en el alma: Leovigildo es una persona muy buena.
R.I.P. mi amigo

Pilarín Galán García


Querido tío Leovigildo
Ya estás en el cielo junto a Dios , padre justo , como a ti te gustaba llamarle, gozando de su presencia y su paz eterna.
Te has ido después de una vida muy plena , en la que has dejado una estela de recuerdos llenos de amor , Alegría y agradecimiento en nuestra la memoria.
Todos los que te conocimos sentimos mucho tu pérdida porque personas tan carismáticas como tú dejan un vacío enorme .
Has tenido la gran suerte de ser un esposo muy querido por tu mujer Berta , y un padre amado y admirado por tu hijo Kike , además de la gran cantidad de familiares y amigos que hoy te recordamos con muchísimo amor y gratitud por los momentos tan felices que compartimos contigo.
Hoy es un día de recuerdos maravillosos y de sentirnos privilegiados por haber formado parte de tu vida.
Dejas una estela de amor y generosidad en este mundo, que llega hasta el cielo donde ya gozas de la vida eterna junto a tus seres queridos que se fueron antes que tú y con los que seguro que te ha reencontrado.
Siempre estarás en nuestro recuerdo !!

Corina Yoris 


Cuando fallece alguien de nuestra comunidad ucabista, todos lamentamos esa partida. A unos duele más que a otros, sobre todo por la cercanía que se haya tenido con esa persona. Hoy, me enteré, que el pasado 29 de enero de 2021, había fallecido Leovigildo García; nuestro querido Leo, pilar de nuestra Escuela de Filosofía. Maestro de todos.
Fue el gran medievalista, tomista hasta la médula. Sus discusiones metafísicas con Arruza y Tarsicio Jáñez eran de antología. Pudieron haberle servido a Umberto Eco para su "Nombre de la Rosa". Un dominico, Leo; un agustino, Tarsicio; un jesuita, Arruza. Experiencias que nos marcaron a todos lo que disfrutamos de aquellos años de oro de los estudios filosóficos de la UCAB, que tanta falta están haciendo. Leovigildo fue mi profesor; luego fue mi compañero de trabajo; más tarde, cuando dirigí la Escuela, se convirtió en una ayuda fundamental.
Para sus familiares, es especial a Quique, su hijo, vayan mis sentimientos de solidaridad, Para todos los que lo conocimos, su recuerdo y sus enseñanzas jamás nos abandonarán. En estos momentos, estará discutiendo con todos aquellos que le precedieron. Hasta luego, querido Leo.

Lexibel Villegas


Un hombre HERMOSO y SABIO como ninguno, sudaba bondad y picardia ( razgos que le heredo a mi queridisimo Kike) . Una de las anecdotas que mas recuerdo fue haberme acercado un dia a su escritorio para preguntarle una duda y me sorprendió muchísimo ver lo fluido que leía su libro completamente en latín en un español igual de perfecto . Jamas de no haberlo visto con mis propios ojos hubiese creido que aquel hombre estuviera leyendo en otro idioma que no fuera español . Gracias Leovigildo por haberme mostrado todo lo que el ser humano es capaz de hacer y que nuestro cerebro es maravilloso. Gracias por haber sido mi MAESTRO. Y buen viaje

Valentina Vilacha


Recuerdo nuestras tardes divertidas, llenas de sabiduría, risas y amor puro y sincero de un excelente padre y esposo ... en el apartamento del Paraíso en nuestra Caracas que tanto amó. Siempre tan cercano, cariñoso con sus hijas, nosotras amigas y hermanas de Kike , porque siempre nos trató así , como sus hijas. Nos dejas un gran legado Don Leo, ser un ejemplo de buen padre, de un excelente guía y ejemplo para muchos de nosotros. Te llevaremos en el corazón por siempre, porque la gente buena, noble y bondadosa nunca se borra de nuestras vidas.... fortaleza a la familia. Hasta luego Don Leo.

Virgilio García


Filósofo, Teólogo, químico, políglota como pocos, buen estadista, buen hacedor de programas de computación, excelente mecánico, mentor único, mejor amigo.. de paciencia infinita y corazón amplio, sin duda un genio en el más estricto sentido de la palabra y buen hombre de corazón abierto. Fue un Regalo conocerte viejo Leo por eso exclamo un profundo Gracias a Dios porque te puso en mi vida... Ya estarás allá aprendiendo de tú a tú con los queridos Aristóteles y Santa Tomás... ya estarás allá viendo y cuidando a tus hijos, que somos muchos, vaya labor que tienes... ya estarás allá entendiendo el maravilloso sentido de la vida...Te quiero mi viejo... Yo aún debo de hacer por estos lares, pero cuando lo que vine a hacer esté hecho no dudaré en subir a verte para que arreglemos el carburador de algún carro viejo mientras me explicas por vigésima vez la metafísica de Aristóteles.

Sergio Bassetti


Estimado Señor Leovigildo, me llamo Sergio. No tuve el placer de conocerle, pero conozco a Kike que es una persona muy amable, sensible y que tiene un alma noble. Estoy seguro que, detrás de tan grandes calidades de Kike, haya el ejemplo dado por parte de un gran padre. Le deseo un buen viaje y que pueda encontrar un sitio maravilloso!!

Jose Miguel Lombardo


Tuve la fortuna de ser alumno de Leovigildo por un sólo año que estuve en la escuela de Filosofía. Fue un año intenso, de profunda reflexión personal a pesar que contaba apenas con 17-18 años y, como todos los de esa edad, no sabía qué hacer con mi vida. Recuerdo haber entrado en esa materia de nombre tan fastidioso para algunos pero tan fascinante para los que participamos de ella: Filosofía Antigua y Medieval. Entrar a esa clase y escuchar a Leovigildo hablar con ese conocimiento que tenía, hacía que fuera una materia de respeto y que nunca aburría, ya que hasta aplicaba la filosofía en nosotros mismos. Qué momento vivido de manera tan fantástica. Allí conocí a muchos de los que siguen siendo mis amigos todavía, en especial a mi hermano y hoy compadre Virgilio; a Julieta a quién cariñosamente la llamo Julietica y que hasta clases le di en el post grado de derecho marítimo, a la papafrita de Neira y demás compañeros de los cuales aún conservo contacto, cosa que no ocurre con los que luego hice vida en mi carrera de derecho. Así de amigos fuimos y somos. Leovigildo, gracias por lo que nos dejaste, por haber permitido aprender de ti. A seguir filosofando en el plano que te encuentres.

Ana C. P,


No tuve la suerte de conocer al Señor Leovigildo en persona ,pero conociendo a mi niño Kike no tengo duda de que para producir tan bella persona el ejemplo que tuvo en casa debió de ser excepcional.
Que descanse en paz y un fuerte abrazo a sus familiares.

Arturo Serrano


Leovigildo fue mi primer profesor en la Escuela de Filosofía . Puedo decir que ha dejado en mí una marca indeleble no solo de amor a la sabiduría, sino además de lo importante que es ser una buena persona. ¡Sólo muere quien es olvidado! Y a él jamás lo olvidaremos.

Carlos Blank


Es difícil recordar a Leo y no evocar su trato cordial, cercano y completamente alejado de poses académicas o eruditas. Como profesor era lo más alejado del profesor distante e inalcanzable que sienta cátedra desde su pedestal de sabiduría. Por el contrario, sus clases siempre estaban salpicadas de humor y fomentaban la participación y la reflexión. Como colega siempre mantuvo su generosidad para compartir su conocimiento y experiencia. Dada su formación enciclopédica, se sentía igual de cómodo en las encrespadas aguas de la teología, la filosofía o la ciencia. Recuerdo su admiración por Pierre Duhem, científico de estirpe aristotélica y tomista, posiblemente porque era la encarnación de la estrecha relación de la ciencia, la filosofía y la religión, tal como él la entendía. Pero más allá de su bonhomía, su sentido del humor, su generosidad, su erudición, quería destacar su espíritu crítico. Cuando todos hablaban de la liberalización de la economía en términos favorables, recuerdo que nos encontramos en el estacionamiento de la UCAB y me recordó que el liberalismo bien entendido era el alemán, a saber, la economía social de mercado. Precisamente es ese matiz que todavía no hemos podido entender bien, olvidando alguna de los términos de la ecuación. Ahora siempre echaremos de menos esos encuentros casuales.

Francisco Marcano Trujillo


En realidad soy quizás el menos indicado para consignar un recuerdo concreto. Fui su alumno hace muchísimos años, creo que del primer curso que él dictó en la escuela de filosofía de la UCAB: Filosofía de la religión , año 1977/78. Al graduarme estuve varios años fuera del país lo que me desvinculó bastante de mi alma mater. Pero ahora, inesperadamente me veo junto a Leo en la foto que acompaña este bonito homenaje. Creo que fue la celebración de un aniversario de la Escuela. Soy el de anteojos con una niña en los brazos.: mi hija Montse. Aparecen también en la foto, que yo reconozca, Goizeder Calvo(QEPD,) mi amigo y compañero de fatigas Carlos Blank y Giannina Olivieri,. Esa imagen ha traído a mi memoria el mejor recuerdo que se puede guardar de una persona: el sentimiento que produjo en uno el tiempo, corto o largo, durante el cual estuviste con ella. Y en el caso que nos ocupa el breve contacto de apenas un año académico que tuve con Leovigildo produce en mi ahora una sensación grata : el recuerdo de una persona amable y cercana que detrás de su humildad y falta de pretensiones, escondía una mente curiosa llena de sabiduría, siempre dispuesta a compartirla con sus alumnos y amigos. 
Ahora que ya has subido a la casa del Padre hago votos para que ese "amor intellectualis dei " que cultivaste toda tu vida ilumine tu camino y te lleve al reposo y la felicidad eterna de las personas sabias y humildes como tú. ¡ Buen viaje Leo!

Giannina Olivieri


Me sumo a este pequeño homenaje a Leovigildo, profesor noble, cercano, cariñoso, de quien conocí la Filosofía Medieval con sus mil nombres, que aún escucho y me lo traen a la memoria. 
Con Leovigildo compartimos clases, sonrisas y fiestas. Fue una bella época de la Escuela de Filosofía, en la que profesores y estudiantes debatíamos en los salones o en una parrilla en Valle Fresco alrededor de un buen vino. Junto a Leo asistían Sambarino, Jorge Díaz, Eduardo, Corina, Carlos... y los que en ese entonces éramos alumnos y luego profesores de la UCAB: Massimo, José Luis y yo, entre tantos otros. Cuando supe por el correo de la muerte de Leovigildo, me sentí triste pues fue un profesor que con su sencillez y humildad al transmitir el conocimiento, sembró en muchos de nosotros la pasión por el estudio y el saber enseñar. 
Abrazos, Kike; te recuerdo con tu papá en los salones y pasillos de la UCAB.

Neira Linares


Recuerdo cuando yo tenía 14 años y al graduarme con mi hermana Oleida, decíamos que estudiaríamos una carrera en cada una de las universidades de Caracas. Eso nos impulsó a emprender la visita a todas las que tenían alguna carrera que nos gustara UPEL, UCV, UCAB, USB, entre otras. En esas visitas, un tiempo después conocí a mi querido Leovigildo García en la biblioteca de la UCAB donde mi hermana había empezado a trabajar. Recuerdo que el se la llevaba bien con todos los que allí trabajaban, y había un padre que siempre lo acompañaba a buscar libros, Tarsicio Jáñez, contaban un chiste a los empleados del pido 1 ò 2, y seguían su camino al piso 3 del edificio de aulas.
Al poco tiempo, ya yo estudiaba en otra universidad y trabajaba en una compañía de seguros empecé a trabajar en la universidad, me toco hacer una investigación de una materia y me topé en la escuela de Filosofía de la UCV con Leovigildo, el me orientó en lo que tenía que hacer, y logre terminar y tener éxito en mi trabajo. 
Quien iba a decir, que luego coincidiríamos cuando estando de vacaciones en mi trabajo, me llamó mi hermana para hacer una suplencia a Beatriz Puente de Kow en la escuela de Filosofía de la UCAB.
Todo fue muy rápido, inicie pruebas, me dejaron dos días de entrenamiento, y formalmente inicie a trabajar ese 17 de septiembre 1988. Para ese entonces, el director era el padre Francisco Arruza, s.j el y Corina Yoris me dieron la bienvenida, quedé endorfinada, el trabajo se hizo breve, escuchar tanta sapiencia me fascino, ver y disfrutar la camaradería entre los profesores era super enérgico, y así transcurrió el día, entre bienvenidas y trabajo.
Ese primer día tenían clases varios profesores de la escuela, a ver si recuerdo las materias y sus nombres , a lo mejor mezclo (y si me pelo en alguno, que los amigos filosóficos me vayan refrescando la memoria):
FILOSOFÍA ANTIGUA Y MEDIEVAL - LEOVIGILDO GARCÌA (+)
TEORIA DEL CONOCIMIENTO - GOIZ EDER CALVO (+)
LÓGICA I - CORINA YORIS
ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA - MASSIMO DESSIATO (+)
IDIOMAS CLÁSICOS - LIDUVINA CARRERA
HISTORIA DE LA CULTURA I - MARIA TERESA HUDON
SEMINARIO DE FILOSOFÍA ANTIGUA - MARTHA DE LA VEGA
LÓGICA II - EDUARDO PIACENZA
METAFÍSICA - JESUS ORBEGOZO, s.j
PENSAMIENTO LATINOAMERICANO - RAFAEL GARCÌA (+)
FILOSOFÍA MODERNA - JOSE LUIS DA SILVA
ÉTICA - MARILYN DELGADO
FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN - TARSICIO JÀNEZ
FILOSOFÍA DE LA CIENCIA - CARLOS BLANK
FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA - MARIA DEL CARMEN FERNÀNDEZ
FILOSOFÍA DE LA HISTORIA - JAVIER SASSO (+)
Leo, llego con kike, apenas me vio me dijo, yo a ti te he visto, y recordamos los lugares en los que antes habíamos coincidido, riéndonos mucho de la sincronía de la vida. Años de amistad me abrigó al lado de Leovigildo y de su amada familia, Bertha y Kike. Gracias amigo, seguiremos recordando anécdotas y disfrutando al compartirlas